Una ballena orca nada hacia la orilla del mar y se lanza sobre la playa para capturar a un cachorro de león marino. Después, mueve sus ocho toneladas de peso para regresar a aguas más profundas, donde ahogará a la cría antes de comérsela. Esta técnica de caza sólo se ve en la Patagonia argentina, y se ha convertido en un reclamo para turistas. Los expertos aseguran que apenas son siete ejemplares los que aprovechan los meses de marzo y abril para cazar en esta zona.
En la playa de San Pedro de Alcántara, en Málaga, durante toda la madrugada un grupo de operarios ha tratado de recoger el cuerpo de una ballena que ha quedado varada. El cetáceo, de 8 años, 15 metros de longitud y 3 toneladas de peso, ha muerto tras varias horas de agonía. Ayer por la tarde, la gigantesca ballena, la de mayor envergadura vista jamás en esta pequeña localidad malagueña, llegó malherida a la playa.