El número dos del Vaticano, el cardenal Tarcisio Bertone, pidió el jueves en Cuba que la Iglesia Católica pueda "ampliar sin límites" su presencia en la sociedad comunista de la isla.
Los cubanos esperan acontecimientos. Los expertos no creen que habrá grandes cambios a corto plazo, pero la población se debate entre la esperanza y la incógnita sobre su futuro inmediato.