El diseñador valenciano ha abierto la segunda jornada de Pasarela Cibeles con un homenaje a las carreras de coches y a la Fórmula 1, y ha vestido a sus mujeres, siempre modernas y libres, con sedas y volantes al viento.
El diseñador favorito de los grandes acontecimientos, Valentino, se despidió ayer a lo grande. París se llenó de estrellas para disfrutar de su última colección de alta costura. El italiano fue fiel a su estilo. Los colores brillaban y los tejidos acariciaban a las modelos. El broche final puso en pie a los 800 asistentes. El rojo al que Valentino dio nombre vistió a sus musas para rodearle, por última vez, del más puro glamour.
Siete jóvenes diseñadores presentan sus colecciones en Bilbao con el fin de participar en un concurso de nuevos talentos. Compiten por ser el represente vasco de un concurso de moda que se celebrará en Madrid