Caben en la palma de la mano de un niño, pero tienen la fuerza y el tesón de años de tradición. Nacen conociendo su destino, el océano. Miles de tortugas marinas recién nacidas han roto el cascarón estos días en las playas de Oaxaca, en México. Cada año anidan allí miles de ejemplares de esta especie protegida desde hace más de veinte años por el gobierno de México. Algunas familias se acercan a contemplar el espectáculo que supone esta pequeña multitud de bebés tortuga iniciando su periplo vital hacia el océano, y los hay que incluso las ayudan dándoles un empujoncito.