Medio siglo de Grammys, 50 años de música a través de una gala gris con destellos de reivindicación para salvar la industria. Una noche más artificial de lo habitual en la que brilló con luz propia una Amy Winehouse, de entraña y voz provocadora que se llevó cinco premios, entre ellos, el de Mejor Artista Pop y Canción del año.
La entrega de los premios de la cadena MTV se celebró anoche en Munich. La gran triunfadora fue la cantante canadiense Avril Lavigne, quien se llevó dos galardones, el premio al mejor intérprete solista y a la mejor canción, por "Girlfriend".